Qué distingue realmente a un giradiscos de alta gama
La diferencia entre un giradiscos de gama alta y uno industrial caro no está en el acabado ni en la marca. Está en cómo resuelve un problema físico muy concreto: la aguja lee un surco con relieves de micras, y cualquier vibración o irregularidad de velocidad que llegue hasta ella se convierte en sonido que no estaba en el disco.
La masa como barrera
Un chasis ligero resuena. Un bloque de granito de 80 kg, no. Por eso los giradiscos Riffaud se construyen sobre bases macizas de piedra o aluminio: la masa actúa como barrera frente a las resonancias estacionarias y desplaza las frecuencias propias del conjunto por debajo del rango audible.
Desacoplamiento por suspensión
La masa sola no basta si el mueble transmite las vibraciones de los altavoces o del suelo. El conjunto se desacopla mediante un sistema de suspensión, de forma que lo que ocurre alrededor del giradiscos no llega al plato.
Transmisión por correa y motor síncrono
La transmisión directa acopla el motor al plato, y con él sus irregularidades. La correa actúa de filtro mecánico. Combinada con un motor síncrono de imanes permanentes y baja velocidad de rotación, reduce al mínimo la ondulación del par.
Inercia cinética
Un plato macizo de varios kilos, una vez lanzado, mantiene la velocidad por sí mismo. Esa inercia es lo que hace desaparecer el lloro y el centelleo, y lo que preserva el timbre de los instrumentos: para que el timbre sobreviva, la lectura tiene que ser de una regularidad perfecta.
Rodamiento de precisión
Pierre Riffaud desarrolló un rodamiento de tipo crapodina sin juego radial, patentado con el número FR3092151. En los modelos más avanzados se combina con sustentación magnética, de manera que el rodamiento soporta solo una fracción de la carga del plato.
La gama Riffaud
Cada modelo aplica los mismos principios con materiales y soluciones distintas. Todos se fabrican a mano en el Lemosín, en Francia, y la mayoría por encargo.
- Classique II White Edition — base de cuarcita blanca, brazo Opus II Carbon de 12 pulgadas, 33 kg. La puerta de entrada al nivel audiófilo. 8.550 €, disponible.
- Intemporelle II Jazz — plato de zircal de 350 mm y bloque motor de bronce macizo. 11.900 €.
- Classique II — el mismo concepto en su versión original.
- Intemporelle II — masa suspendida de 36 kg y motor síncrono de 24 polos.
- Epure — el modelo emblemático, creado en 2007. Granito negro de Zimbabue, 80 kg. Fabricado por unidades y bajo pedido.
- Saturn — fabricado por encargo según especificaciones personales.
- Heritage — base trípode esculpida y pulida a mano en granito estatuario, patas de latón macizo.
- Resurrection — la última creación. 83 kg, tres motores síncronos, tres correas y sustentación magnética. Distinción Referencia de la revista Haute Fidélité.
También se fabrican por separado el brazo de lectura Opus II Carbon y el cubre-plato Micpormat.
Artesanal frente a industrial
Paris Match describió a Pierre Riffaud como un artesano único en el mundo que fabrica cinco giradiscos al año, como un luthier. Esa cifra explica bastante bien la diferencia.
Un fabricante industrial de gama alta diseña para producir cientos de unidades: los materiales se eligen por coste y repetibilidad, y las tolerancias por lo que la cadena puede garantizar. Aquí ocurre lo contrario. La piedra se corta y se pule a mano, cada rodamiento se ajusta a la unidad, y un modelo como Epure incorpora en cada ejemplar nuevo las mejoras acumuladas desde 2007. No hay series ni versiones caducadas.
Comprar desde España
Riffaud envía a España y los pedidos se gestionan directamente con el taller, sin intermediarios. Los modelos con precio publicado se pueden encargar desde la web; el resto se fabrican bajo pedido, con un presupuesto adaptado a la configuración que elijas: brazo, cápsula, acabado y montaje de un segundo brazo si lo necesitas.
Escribe a pierre@riffaud.eu indicando el modelo que te interesa y el equipo con el que lo vas a usar. Pierre responde personalmente.